Casi todo el trabajo legal de una empresa ocurre después de constituirla: el contrato con el cliente grande que trae cláusulas que nadie leyó, el proveedor que incumple, el socio que quiere salir, el inversionista que pide un pacto, los poderes que nadie actualizó. Ese trabajo se hace mal cuando se contrata a un abogado distinto cada vez, que llega sin conocer la empresa y cotiza cada documento desde cero.
En BETTIZ LEGAL trabajamos con empresas y pymes en operación con una sola abogada a cargo: conocemos la estructura, los contratos tipo y los socios, y por eso cada encargo nuevo parte de un trabajo ya hecho. Para las empresas familiares y los grupos, ese trabajo incluye la estructura societaria y el patrimonio de los socios.
Y siempre con un criterio que atraviesa todo el estudio: proteger el patrimonio personal de los socios separándolo del riesgo del negocio, con el respaldo tributario del diplomado en Análisis y Planificación Tributaria de la Pontificia Universidad Católica de Chile.