Constituir una sociedad es barato y rápido. Corregir una sociedad mal constituida —con el tipo societario equivocado, sin pacto entre socios, con los poderes mal otorgados— es caro, lento y suele ocurrir en el peor momento: cuando entra un inversionista, cuando un socio quiere salir o cuando el negocio ya creció.
En BETTIZ LEGAL trabajamos con emprendedores, empresas familiares, holdings y negocios en crecimiento con una lógica de acompañamiento: elegimos contigo la estructura que corresponde a lo que quieres hacer, dejamos por escrito las reglas entre socios y mantenemos la empresa ordenada a medida que avanza.
Y siempre con un criterio que atraviesa todo el estudio: proteger el patrimonio personal de los socios separándolo del riesgo del negocio.